VALDESQUÍ – Bajo un sol radiante que parecía querer compensar los meses de ventisca, los alumnos de la escuela de esquí han despedido hoy la temporada de la forma más dulce posible: con la tradicional chocolatada de fin de curso.
Una despedida bajo el sol
El evento de clausura ha estado marcado por un ambiente festivo y distendido. Tras los últimos descensos del año, alumnos y profesores se han reunido para compartir risas y bromas en una jornada donde las "tonterías" y el buen humor fueron los grandes protagonistas. Como reconocimiento a su esfuerzo y aprendizaje, todos los alumnos han recibido una medalla de recuerdo, un símbolo de su evolución sobre las tablas.
Contra viento y marea: Una temporada atípica
No ha sido un año fácil para los amantes del deporte blanco en la Sierra de Madrid. Los responsables de los cursos califican la temporada como "atemporal", marcada por una meteorología caprichosa que ha puesto a prueba la logística de la escuela:
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Grandes nevadas: Se han registrado espesores históricos en cotas altas, lo que garantizó nieve, pero también complicó los accesos.
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Interrupciones constantes: Los fuertes temporales obligaron a pausar las clases en diversas ocasiones, obligando a monitores y alumnos a adaptarse a un calendario lleno de cambios.
Mirando al futuro
A pesar de los cierres intermitentes, el balance final es positivo. La imagen de los alumnos luciendo sus medallas frente a una taza de chocolate caliente pone el punto final a un ciclo de aprendizaje donde la perseverancia ha sido tan importante como la técnica de esquí.
La escuela ya mira al próximo invierno, esperando que la nieve vuelva a cubrir las pistas con la misma generosidad, pero quizás con un poco más de calma.